En el corazón de la provincia de La Convención, a las puertas de la Amazonía peruana, nace ALTIPURA. Nuestra historia comienza en los fértiles valles de Quillabamba, Cusco, donde la cordillera de los Andes se abraza con la selva amazónica.
En ALTIPURA representamos la unión de cientos de familias productoras dedicadas a cultivar café de especialidad bajo sombra. Nuestra ubicación estratégica y el microclima del "Eterno Verano" nos permiten ofrecer un grano con perfiles sensoriales únicos, llevando la esencia de Cusco a los paladares más exigentes del mundo.
Posicionar el café de Quillabamba en el mercado global, garantizando la máxima calidad en cada lote y promoviendo un modelo de negocio que valore el esfuerzo del productor y la riqueza de nuestra tierra.
Ser reconocidos para el 2030 como la empresa líder en exportación de café de especialidad de la región Cusco, destacando por nuestra transparencia, innovación y el respeto a la herencia cultural de nuestros valles.
Integridad: Actuamos con transparencia total en nuestra cadena de suministro.
Excelencia: No aceptamos menos que la perfección en la selección y proceso del grano.
Respeto: Valoramos la biodiversidad de Quillabamba y la dignidad de nuestra comunidad agrícola.
Innovación: Aplicamos tecnología de vanguardia para mejorar los procesos post-cosecha sin perder la esencia artesanal.
Entendemos que el mercado internacional exige garantías. En ALTIPURA, implementamos sistemas de trazabilidad que permiten identificar el origen exacto de cada saco (parcela, altitud y productor). Contamos con estrictos protocolos de Seguridad Alimentaria, asegurando que el café esté libre de contaminantes y cumpla con los estándares fitosanitarios globales (SCA y normativas internacionales), garantizando un producto inocuo y de alta pureza.
El Oro Verde de Quillabamba.
Nuestro café crece entre los 1,050 y 2,100 msnm. Trabajamos principalmente con variedades arábicas como Typica, Caturra y Borbón. El suelo volcánico de nuestros valles, sumado a una maduración lenta bajo sombra de árboles frutales, otorga a nuestra materia prima una acidez brillante, cuerpo sedoso y notas dulces que solo el territorio cusqueño puede producir.
Nuestro compromiso es doble: con el cliente final, entregando un café excepcional, y con nuestras familias caficultoras, asegurando precios justos que superen el promedio del mercado. Creemos que la calidad del café es el resultado directo de la calidad de vida de quien lo cultiva.